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Soy obesa ¡sí señor! la aceptación

Soy obesa ¡sí señor! la aceptación

Hablemos de lo que debemos asumir para empezar a cuidar nuestra salud, soy obesa ¡sí señor! la aceptación es el primer paso para sanar nuestra mente.

No es mi intención ofender a nadie, pero es necesario decir las cosas claras, porque por desgracia teñimos la realidad con palabras bonitas.

Esta situación no nos aporta nada bueno y debemos aprender a llamar a las cosas por su nombre si queremos salir de este problema.

Las personas que vivimos con esta enfermedad (obesidad) nos enfrentamos a la crítica social y a la autocrítica.

Y si la crítica externa es dura, no nos hacemos idea de hasta que punto somos terroríficos agrediéndonos a nosotros mismos.

Soy obesa ¡sí señor! la aceptación

Soy obesa, antes estaba gorda, ahora no, pero obesa seré siempre, esta enfermedad no se cura solo se controla

 

Soy obesa ¡sí señor! la aceptación

Bajo la máscara de “estoy gordita”, o “me sobran unos kilos, hay un aluvión de ataques mentales a los que nos sometemos cada día.

Es muy doloroso ser uno mismo y no aceptarse y nos engañamos dándole distintos adjetivos a nuestra condición.

Pero aun así muchos de nosotros nos odiamos por ello.

¿Cuántos de vosotros no os perdonáis por estar obesos? Yo me he detestado toda mi vida eso sí ante el mundo no había complejos.

Era una “gordita feliz” pero eso es la fachada, no era feliz, no me perdonaba y no aceptaba mi condición de obesa.

Obesa morbida

En navidad de 2009 con 160 kg de peso, mi peso máximo, ya tenía claro que era obesa y que tenía que cambiar mi situación

 

La historia de una gorda

Soy gorda desde niña, he tenido sobrepeso desde que era una nena de 7 años y nunca he asimilado mi obesidad.

Adicta al azúcar, he perdido y recuperado peso toda mi vida, soy un globo que se ha hinchado y deshinchado tantas veces que la piel ya no recupera su forma original.

Ha pasado de 110 a 68 de ahí a 150 y vuelta a los 70 para volver a engordar y perder y volver a engordar hasta mi peso máximo, 160 kg.

Esto no es sano y aunque, gracias a Zeus, tengo una salud genial, estaba jugángome la vida. La obesidad mórbida mata.

Soy obesa ¡sí señor! la aceptación

Días antes de la cirugía, yo soy esa persona esté o no gruesa, sigo siendo una enferma de obesidad, aunque hoy esté bajo control

 

La aceptación

Un día me “miré” al espejo y vi la mujer obesa en la que me había convertido y pensé, “estás gorda, muy gorda”.

Decidí que era el momento de arreglarlo, me costó 15 años encontrar un médico que me diera el OK a la operación de cirugía bariátrica (reducción de estomago).

Luché durante ese tiempo para perder peso y subí y bajé varias veces pero cada vez era más lo que subía.

Aun así ya había aceptado que era obesa y que lo voy a ser hasta que me muera.

Porque un obeso no se cura, solo controla su adicción a la comida (salvo los casos de obesidad metabólica, que es otra historia).

Un gran porcentaje de los obesos lo somos por causas psicológicas y la aceptación es el primer paso para controlar la adicción.

Yo misma

Hoy paso gran parte de mi tiempo libre en el gym, los complejos en el bolsillo y la vida por montera

 

El proceso de sanación

La operación no es mágica, ayuda pero es el trabajo psicológico lo que nos ayuda a mantener a ralla la obesidad.

No voy a decir que desde hace 10 años todo ha sido maravilloso, he tenido épocas de volver a caer y tener que recuperar el camino.

Pero ahora conozco mi enfermedad y entiendo que solo esforzándome cada día logro mantenerla a ralla.

Es difícil pero no imposible y cuando he recuperado algo de peso he recordado como llegué a mi peso objetivo y he vuelto a encauzar mi vida.

La salud es importante y saber lo que somos y perdonarnos por ello es vital.

Hoy entiendo que soy gorda y que si me respeto y me cuido controlaré mi problema.

Soy obesa ¡sí señor! la aceptación

Hoy acepto lo que soy y cuido mi mente, sigo teniendo tropiezos pero tengo las herramientas, hoy se que soy obesa

 

Soy obesa ¡sí señor! la aceptación: conclusión

No temas decir soy gorda, soy obesa, no temas decírselo a las personas a las que quieres cuando veas que su salud está en riesgo.

No seas cruel pero habla, no te guardes las palabras por si ofenden, porque lo que más ofende es ver a quienes quieres morir lentamente por la obesidad.

Se correcto pero sincero contigo mismo y con los que quieres.

altibajos

No fue fácil perdí y engordé pero he vuelto a mi peso porque siempre hemos de estar alerta, si bajamos la guardia el sobrepeso vuelve.

 

No temas las palabras sino las consecuencias de no decirlas

Para todas aquellas personas que han perdido peso y no se aceptan delgadas, es importante conocer lo que significa la dismorfia corporal.

Te dejo un artículo donde te cuenta que significa y porqué ocurre este problema.

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